Volver después de año y medio metido debajo de la cama lleno de pelusas y encima pa que te humillen es tontería, pero eso es a lo que nos tiene acostumbrado el Marikiti que en el circuito de Brands Hatch hizo uno de sus numerosos ridículos.
Púrpura
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Había hecho una promesa. Mis dos compañeros parecían inmersos en un
sentimiento del que yo carecía. Estaba asustado. Nunca me consideré un
creyente rotun...